Las mentiras del p0rn0... 5 cosas que no deberías repetir en casa
La industria pornográfica va en aumento y aunque es difícil para muchos reconocerlo, sabemos que la mayoría de las personas ven porno, y adoptar algunas ideas con su pareja en el día a día. Pero es este análisis que haremos a continuación, el porno difiere mucho de lo que pasa en la realidad de nuestros dormitorios, incluso experiencia de personas que han querido llevarlo más allá, destacan que no es para nada lo que ellos vieron en aquellas películas.
Según la psicóloga Ana Brigdes experta en los efectos que trae la pornografía en las parejas, muchos la usan para innovar en la cama o revivir la pasión. Ella admite que se puede ampliar el repertorio, que no existe nada de malo en eso, pero existen algunas escenas que solo son aptas para profesionales, y dice que opten por las fáciles de hacer para que no salga nadie lastimado.
Un ejemplo de esto es la doble penetración, esta es una de las escenas más vista en las películas porno, pero en la vida real resulta ser un acto bastante doloroso ya que la mayoría de las vaginas y anos comunes no están preparados para soportar esa descarga. Si se quiere hacer algo parecido se puede optar por utilizar un vibrador estimulando el clítoris, mientras el miembro viril penetra, ya una vez esté bien lubricada, la chica tal vez le quepan ambos falos.
Según otro análisis, la mitad de las escenas de las películas sexuales incluyen un tono demasiado sucio al hablar, técnicamente estos insultos van más dirigidos a las féminas, cosa que en la vida real difiere, solo el hecho de llamar a una chica constantemente zorra no les gusta. El 20% de estas probaron esta táctica en sus dormitorios y a ninguna les gustó.
Por eso concluimos en una teoría basada por Justin Sitron, profesor de sexología en la Universidad de Widener, hay que aceptar que el sexo es una experiencia más que un pene y una vagina aptos o no.